La gentrificación de Heroes Manga Madrid denosta una pérdida de interés real de los organizadores en los fans y las bases del sector

Hace tiempo que a novel personal quería hacer una opinión como esta, pero quizás quería asegurarme de la tendencia, además de conseguir una palabra más adecuada. El guionista conocido como DNM, al que se le conoció en su momento por la historia de Fraude electoral, ha desgranado en un par de mensajes una idea que me llevaba rondando mucho tiempo.

Lo que define todo es la palabra gentrificación, es la palabra que se le da al proceso social, cultural y especialmente económico en el que las clases bajas son casi criminalizadas para luego lleguen inversores para provecharse de los bajos costes y establecen negocios que apelan a gente con más poder económico, desplazando a las personas que han estado habitando el lugar siempre y ven que ya solamente interesa para foráneos del lugar a aquellos con carteas muy abultadas. Puede que esto quede excepcionalmente político, pero en esta publicación no ocultamos nuestra ideología, y es el hecho de que esta feria, que hereda la muy respetada labor de Expomanga, ha cometido las mismas acciones que hacen que muchas personas se vean incapaces de asumir alquileres en muchos barrios de ciudades de nuestro país.

Entendemos el hecho de la subida de la entrada, pues ahora mismo celebrar una edición de Heroes Manga o Heroes Comic-Con en el que eran los recintos de la Casa de Campo supondría una hecatombe a nivel de organización. Tanto estos eventos como las Japan Weekend han crecido a tal nivel que es imposible hacerlo con unos recintos que no puedan alojar a tantas personas, y hacerse con varios recintos tan separados hace imposible que se reparta equitativamente, pues una edición de Japan vio cómo los no comerciales y el K-pop iban a otro edificio y mucha gente desconocía el hecho que hubiese dos pabellones. Eso hace de IFEMA el único lugar medianamente viable que puede albergar unos eventos que no pueden ir a sitios más económicos, no por falta de interés, si no por el hecho de no dejar a miles de personas con entradas fuera debido a un aforo que no acepta más gente.

Sin embargo, no es aceptable el hecho de que sea la feria que viene de una supuesta asociación la que más rápidamente intente centrarse solamente en profesionales y los fans más adinerados. En la última edición había invitados internacionales de notable nivel, sin embargo no estaban a la altura de justificar precios. Se puede apreciar que más de la mitad del espacio comercial era para tiendas, todas ellas con material idéntico y prácticamente ninguna exclusividad, como mucho la zona de La Isla por ofrecer acceso a una amalgama de autores, pero ni de lejos consigue ofrecer contenidos exclusivos a la altura. Tampoco es que abunden las actividades proactivas, siendo la zona de juegos de mesa ofrecida casi en exclusiva por Generación X y con casi una quinta parte del pabellón destinados a los Food Trucks, un símbolo de la elitización de la comida callejera, que viene muy de cerca con el concepto de la gentrificación que hablamos antes.

Ya apenas hay espacio a que los asistentes interactúen, solamente son espectadores, las charlas y debates se centran en un par de famosos y los concursos de cosplay ya no son uno de los focos por los que va la gente, seguramente por la falta de interés y que el contenido ahora se centre en las redes sociales y sea además mucho más democrático el acceso a tutoriales y materiales. Es posible que dichos concursos se queden relegados a las mejores elaboraciones, pero no deja se sumar más puntos para una organización que no entiende que lo que importa en estos eventos es lo que solamente puedes hacer ahí. La forma de relacionarnos ha cambiado mucho, ya todo el mundo tiene acceso a métodos tanto legales como alegales para ver contenidos, ya hay proliferación de tiendas del sector en casi todas las ciudades españolas, las compras online hacen que no sea tan impensable comprar cosas desde Japón a un precio menor que lo que se suele encontrar ahí.

Quizás es porque ya tengo 27 años y casi una década yendo a sitios como este, pero hace mucho que no siento que genere recuerdos únicos ahí, ya ni hablamos de comprar algo de merchandising. Japan Weekend no es santo de mi devoción, de hecho recibe muchas críticas en el trato a no comerciales, pero al menos en la última edición ofreción contenido activo para todos, había más charlas más sencillas, con contenidos de todos los niveles, hubo una zona de juegos de mesa más o menos decente y al menos en lo que se refiere a hacer algo que no sea comprar cosas repetidas, hay ese sector de apoyo desde la propia organización a autores donde venden cosas propias con las que al menos te ahorras envíos y tiendas con real contenido exclusivo. Eso o quizás ya me he quedado cansado de que se queden dinero por casi nada y muchos jóvenes sin muchos conocimientos vengan por inercia.

Co-Fundador de Sector Arcano y jefe editorial de la sección de Tecnología.

Videojuegos desde los 3 años y redactando en el sector de tecnología desde casi una década.

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